“Cannabis a la Constitución”: Activistas fumetas quieren que la marihuana quede en el nuevo texto

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La iniciativa 45.286 de la plataforma de participación popular de la Convención Constituyente, sobre el derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad, soberanía y bienestar personal, plasmaría en el articulado de la nueva constitución a la planta que todos amamos: la cannabis.

La propuesta de Activismo Cannábico Chile y que está representada por la diputada electa, Ana María Gazmuri, busca solucionar el problema de cientos de personas que viven discriminación, criminalización y falta de oportunidades espiritual y personalmente.

El Estado de Chile, a través de sus agentes, ejerce una vulneración sistemática hacia la dignidad esencial y soberanía personal de las personas que voluntariamente cultivan plantas y consumen sustancias enteógenas con fines legítimos, viendo transgredidos sus derechos fundamentales, como el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad e integridad de la persona”, dice el texto de la plataforma.

La norma está siendo respaldada por 43 organizaciones, movimientos, profesionales y empresas que participan activamente en la búsqueda del respeto a derechos fundamentales en torno al uso de sustancias con fines recreativos, terapéuticos y/o espirituales: “Llevamos años trabajando por visibilizar la extrema vulnerabilidad en que se encuentra esta inmensa comunidad, denunciando la insensata criminalización ejercida por el Estado“, concluye el texto.

El artículado propuesto contempla a la persona como un ser con mayor profundidad de lo que se tiene por su definición actual, tomando en cuenta la ciencia, cultura, experiencias y bienestar. Esa soberanía personal que te entrega autonomía sobre los propios cuerpos y su desarrollo, como también la privacidad y búsqueda de bienestar y placer, incluyendo el uso de cannabis y otras sustancias:

“El Estado reconoce como límite de sus facultades, atribuciones y poderes, la soberanía personal, la autonomía sobre los propios cuerpos y la dignidad humana, respetando el libre desarrollo de la personalidad, la privacidad y la búsqueda de bienestar, placer y salud integral, incluyendo los usos de cannabis y otras sustancias psicoactivas de origen vegetal o sintético”.

¿Cómo dar tu apoyo?

Las iniciativas populares de norma es el mecanismo mediante el cual una persona o grupo de personas puede presentar a la Convención Constitucional una propuesta de texto para ser incorporado en la nueva Constitución. Cada ciudadano, con su clave única o carnet de identidad, puede incluir su propuesta (1.219 publicadas hasta ahora) y entregar su apoyo hasta siete iniciativas distintas.

En la página principal se entregan todas las iniciativas separadas por temática: Sistema político, principios, ordenamiento, autonomía, derechos fundamentales y otros. Cada iniciativa necesita de 15 mil apoyos o firmas para poder ser tomada en cuenta por la Convención Constituyente.

Hasta ahora hay un sólo un puñado de iniciativas que superan el número de apoyos correspondientes, como la de un Banco Central Autónomo, asegurar un aborto libre, entre otros. En este caso, la propuesta “Cannabis a la Constitución, ahora: por el derecho al libre desarrollo de la personalidad, la soberanía personal y el bienestar” cuenta con sólo 20 apoyos. Pero las organizaciones recién hoy están viralizando la posibilidad de que la cannabis llegue a la Constitución, así que hay que estar atento.

El pasado domingo se dio inicio a la propuesta, pero ahora llegó el momento de votar.

Regular el cannabis podría mejorar nuestra protección social

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Pareciera existir un acuerdo académico y social en que, para ser un aporte importante para aumentar la protección social y con ello disminuir las desigualdades existentes en Chile, es necesario ampliar las fuentes de ingreso permanentes que tiene el Estado.

De hecho, y sólo a modo de ejemplo, en una investigación realizada por Jorrat y Martner, proponen una serie de medidas para alcanzar aquello: Reforma al IVA, Reforma al impuesto a la renta, impuesto a los súper ricos y una reforma administrativa enfocada principalmente a reducir la evasión. Se estima que estas medidas, en conjunto, logren recaudar aproximadamente 7% del PIB.

Adicional a estas reformas, más que necesarias para converger a las tasas de carga tributaria similares de los países de la OCDE, y que son las que permiten financiar las políticas sociales, se deben considerar también nuevas fuentes de financiamiento. Una de estas nuevas fuentes se puede obtener de la regulación de la industria del cannabis en Chile, que tiene el potencial de la industria del vino chileno; se estima que una regulación integral puede llegar a recaudar entre 0,3 y 0,8% del PIB.

Para dimensionar, estos niveles son similares a lo que se recauda hoy en día en impuestos a las bebidas y bienes suntuarios, o a los cigarrillos (0,22 y 0,51 en 2018 respectivamente), según información pública en Dipres.

Este tipo de impuesto a la industria del cannabis tiene un triple propósito. Por un lado, es correctivo dado que compensa la caída en el precio del producto en el marco de una regulación, evitando así aumentos significativos en la demanda al mantener un precio alto (y competitivo con respecto al mercado ilícito). Y por otro lado, es altamente recaudador, debido a la alta inelasticidad con la que cuenta este tipo de productos. Por último, es distributivo entendiendo que hoy es un producto transado completamente en el mercado ilegal, por lo que parte importante de esos recursos pasarían al Estado.

La regulación en sí misma tiene otros impactos en el presupuesto fiscal en términos de la reasignación de recursos. Por ejemplo, los gastos que conlleva la persecución y la consecuente criminalización de usuarios tanto en términos económicos (policías, sistema judicial y el costo de oportunidad de todo el sistema), como sociales (encarcelamiento, inserción laboral, estigma social) son una carga considerable para el Estado.

Este tipo de impuesto no es novedad. No solo por su utilización en otras industrias “similares” como el alcohol, el tabaco, bebidas azucaradas o los juegos de azar. Estos ya se vienen implementando hace años en varios estados de Estados Unidos (Colorado, California, Washington y Oregón son los más experimentados), y también en Canadá (2018).

Ambos países tienen tasas de consumo de cannabis similares a las de Chile (UNODC, 2018). La experiencia de estos países en esta materia ha demostrado que los usuarios prefieren un mercado regulado y con impuestos por sobre un mercado ilegal. En otras palabras, los usuarios valoran acceder al cannabis (flor y productos derivados) en el mercado formal, aunque exista un impuesto que eleve el precio de estos productos.

En el caso de Canadá, la proporción del mercado ilícito ha disminuido fuertemente tras la legalización en 2018. A pesar de que existe una notoria diferencia en el precio, en 2020 la participación del comercio legal de cannabis llegó a 46%, pasando de un 29% del primer año.

Parte importante de estos recursos han sido utilizados en lo siguiente: Aumento del presupuesto público en educación (construcción de escuelas, programas de prevención en consumo de drogas), infraestructura en salud (equipamientos y salas de atención a pacientes). Pero no todo es más ingresos, la regulación también se ha traducido en menor gasto del Estado asociado al tratamiento de pacientes con problemas mentales. Además de las ya mencionadas reasignaciones económicas y sociales.

Lamentablemente, cuando se habla de “legalizar la marihuana” en Chile, la discusión se ha centrado en los daños y costos del consumo, pero poco se ha hablado del potencial de la industria junto con los beneficios que esta traería a la economía nacional o las vidas que se pueden mejorar. Una regulación integral considera una serie de medidas que permiten alinear los criterios de protección de la Salud pública, los derechos fundamentales de los ciudadanos/ciudadanas, y el desarrollo de una industria, cuyo potencial económico promete ser gigantesco.


Mijail Villagra es Ingeniero Comercial, mención Economía y Master International in Development Economics en la Universidad de Ciencias Aplicadas (HTW) de Berlin. Es Director de estudios de Fundación Eutopia. Además está terminando el Magíster en Análisis Económico de la Universidad de Chile.

Activistas quieren a la cannabis en la nueva Constitución

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Chile vive está viviendo una época de renovación política y social. Empezó con la construcción de su Constitución, situación única en la historia del país. Y los activistas locales que buscan regular la marihuana, quieren ser partícipes de este suceso.

“¡Cannabis a la Constitución, ahora!” es el llamado de varias organizaciones cannábicas en el lanzamiento de la iniciativa popular de norma, un proceso que abre a la ciudadanía las temáticas de la nueva Constitución, y que los fumetas queremos participar.

El próximo 9 de enero, en Parque Almagro, se realizará el lanzamiento de la propuesta para que todos puedan apoyarla. El evento, que contará con presencia de artistas, diputados y stands de las organizaciones, es el resultado de años de activimos por parte de estas personas, agrupaciones y fundaciones.

Otro aviso

“Este martes (18 de enero) realizaremos nuestro primer cabildo del año en el que discutiremos respecto a la industria de cannabis. Súmate a este encuentro y comparte tu visión para que juntos construyamos un Chile mejor”, dice la cuenta Activismo Cannábico, quienes están organizando la cita.

Otra forma de participación para poder extender los lazos entre las distintas problemáticas que tienen los pacientes y consumidores de cannabis.

Cómo la cannabis está reescribiendo la legalización de la marihuana a su beneficio

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Foto de Sachith Ravishka Kodikara en Pexels
Foto de Sachith Ravishka Kodikara en Pexels

Es una cosa de tiempo, dicen los lobbistas estadounidenses, ante la pregunta de cuándo se legalizará la marihuana a nivel país. Claro, Estados Unidos ha logrado un avance a nivel local. De hecho, en 36 estados la marihuana medicinal es legal y en 18 de forma recreativa, de un total de 50. Regulación que para nuestros lectores no es algo nuevo, pero que hoy nos lleva al Congreso de dicho país y lo que las grandes empresas del rubro no quieren que se ejecute.

Además de los puestos de trabajo y los ingresos fiscales, una de las promesas centrales de la legalización de la marihuana es revocar las penas a quienes estén presos por consumo de cannabis. Esas reparaciones se harían con parte de los impuestos que se recaudarían con la venta de la droga, que fructuaría entre los 17.500 millones de dólares y 50.000 millones de dólares (una cifra que varía según a quién se le pregunte, pero que siempre se sitúa en muchos miles de millones). Sin embargo, ha resultado difícil encontrar una fórmula para cumplir esta promesa, especialmente con las grandes empresas.

Estas han estado en el Congreso, gastando su dinero, para impedir que esa parte de la promesa se cumpla. Los límites y altos impuestos son parte de las excusas que utilizan, todas en privado, pero cuyas intenciones se han hecho públicas tras litigaciones en algunos estados para impedir restricciones y altos impuestos.

Un método probado por los gobiernos locales de Maine y Georgia fue imponer un requisito de residencia. En virtud de las leyes iniciales de legalización de Maine, las licencias comerciales de cannabis, tanto para uso médico como para adultos, sólo podían concederse a los titulares de permisos que hubieran vivido en el estado durante un tiempo determinado.

Las leyes de residencia son malas para las grandes empresas. Como señaló el Portland Press Herald, Wellness Connection of Maine, descrita como la “mayor empresa de cannabis del estado”, demandó para anular la norma. Y el año pasado, un juez falló a favor de la empresa.

Según los registros, la empresa matriz de Wellness Connection es High Street Capital Partners. En 2018, High Street Capital Partners cambió el nombre de su empresa a Acreage Holdings. Y Acreage Holdings, una empresa que cotiza en bolsa y cuyos directivos son financieros neoyorquinos, según los registros, pero que cotiza en bolsas canadienses, es una de las mayores empresas de marihuana de Estados Unidos.

El año pasado, un tribunal de primera instancia se puso de acuerdo con la empresa y anuló el requisito de residencia para las licencias de cannabis para adultos. Un juez federal del distrito de Maine dictaminó que los requisitos de residencia violan la cláusula de comercio latente de la Constitución de Estados Unidos, que reserva al gobierno federal la facultad de regular el comercio interestatal que, aunque el cannabis interestatal es ilegal, se extiende a la marihuana.

Un revés para los gobiernos locales

Los gobiernos locales tiene su ojo frente a esta situación, en una legislación que recién se está moldando ante las regulaciones de cada lugar. Los reguladores y los defensores de la “equidad social”, el concepto de garantizar que la legalización del cannabis signifique una oportunidad económica sólo para los capitalistas de riesgo y los empresarios, en su mayoría blancos y masculinos, mientras que las personas de color y otras que han trabajado en la economía clandestina del cannabis durante años quedan fuera.

“Es el mejor plan de los ratones y los hombres”, dijo David C. Holland, un abogado neoyorquino especializado en cannabis que es cofundador de la Asociación de la Industria del Cannabis del Estado de Nueva York. El requisito de residencia “es una gran idea, pero en algún momento un tribunal va a decir que viola la cláusula de comercio latente”.

En agosto, una empresa llamada Georgia Atlas, que según los registros judiciales está afiliada a una empresa de nombre similar con sede en Illinois, demandó para anular el requisito de residencia de la Ley HOPE de Georgia, similar a la de Maine. Según un escrito presentado el mes pasado, los litigantes citaron tanto la situación en Maine como un breve esfuerzo de la ciudad de Detroit por imponer requisitos de residencia allí.

Acreage alcanzó un nivel de notoriedad en 2018 cuando la empresa contrató a John Boehner, el ex presidente republicano de la Cámara de Representantes que se había opuesto sistemáticamente a la reforma del cannabis mientras era uno de los legisladores más poderosos de Washington, como miembro de la junta directiva y portavoz. Pero Acreage lograría aún más notoriedad si la empresa y sus filiales logran anular por completo los requisitos de residencia de Maine.

Los consumidores de cannabis en Brasil dicen tener una mejor calidad de vida

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Foto de Toni Ferreira en Pexels

La visión prejuiciosa que tenemos de los brasileños es que son muy relajados. Que viven su vida un paso a la vez y que disfrutan de los pequeños momentos de la vida. Algo lo que conseguimos muchos fumando un porrito. El caño de la vida que, al parecer, también ayuda a los penta campeónes de fútbol.

Al menos así lo asegura un estudio publicado en el Journal of Psychiatric Research sugirió que los consumidores habituales de cannabis tienen una mejor calidad de vida que aquellos que no consumen. El estudio fue realizado para cuantificar la calidad de vida de los consumidores de cannabis en Brasil. En total, 7405 participantes respondieron a una encuesta en línea que recogía datos demográficos, información sobre el consumo de cannabis y otras sustancias junto con escalas estandarizadas para evaluar la calidad de vida, el bienestar subjetivo, la ansiedad y las puntuaciones de depresión.

El 90% de los participantes eran consumidores de cannabis y el 10% no consumidores, en su mayoría varones adultos jóvenes, sin hijos, con empleo y con al menos educación secundaria. Dentro de la muestra, el 17,1% se autocalificó como consumidor ocasional de cannabis, el 64,6% como consumidor habitual y el 7,7% como consumidor disfuncional.

Los participantes que informaron de las puntuaciones de calidad de vida más altas fueron los consumidores habituales, seguidos de los consumidores ocasionales, mientras que los no consumidores y los consumidores disfuncionales informaron de puntuaciones de calidad de vida más bajas.

Las medidas subjetivas de bienestar fueron las más bajas entre el grupo de consumidores disfuncionales, que también informaron de una mayor prevalencia de síntomas de mala calidad de vida, depresión y ansiedad. Los no consumidores también declararon más síntomas de depresión y ansiedad y peores puntuaciones de calidad de vida que los consumidores habituales y ocasionales.

Según el estudio, “los resultados obtenidos en este estudio son especialmente relevantes porque se refieren a una muestra compuesta predominantemente por consumidores habituales de cannabis de la población general, un grupo raramente representado en otras encuestas. El hecho de que el consumo de cannabis se asocie generalmente a un mayor riesgo de resultados adversos para la salud no se observó en este estudio”.

Sin embargo, los métodos utilizados confieren a los resultados una cierta vulnerabilidad por varias razones. En primer lugar, es difícil cuantificar la calidad de vida, incluso en el caso de los participantes a los que se les proporciona una escala estandarizada. Además, dada la naturaleza del tema, el cannabis puede cambiar nuestra percepción de la vida, está justificado pensar que los consumidores de cannabis tienen una visión elevada de su calidad de vida en comparación con los no consumidores de cannabis.

Se comieron el brownie más grande del mundo, que incluye 20.000 ml de THC

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Un equipo de cinco personas elaboró los productos la semana pasada y tardó un día entero en completarlos. El brownie inclina la balanza a la friolera de 385 kilogramos y contiene 20.000 miligramos de THC purita. Para los que no sepan, 10 gramos de marihuana son suficientes para estar bastante dado vuelta y esto era un concentrado del componente… así que con un bocado de esto es suficiente.

Este brownie está en lo alto de la lista de los Récords Mundiales Guinness. Aunque existen otros con mayor cantidad de marihuana, aunque su podería concentración en su composición te dejaba listo. Además, nunca se había hecho uno tan grande. Y claro, se hizo para celebrar el Día Nacional del Brownie, a finales de diciembre pasado en Norwood, Massachusetts.

Según USA Today, el brownie se elaboró con 1.344 huevos, 250 libras de azúcar, 212 libras de mantequilla, 5,3 libras de extracto de vainilla, 81 libras de harina, 2 libras de levadura en polvo, 3 libras de sal y 122 libras de cacao en polvo.

Mide 1 metro de ancho por 1 metro de largo y mide 15 pulgadas de alto.

“Bubby’s Baked cubre un gran hueco en el mercado de los comestibles que los consumidores de cannabis anhelan: productos horneados deliciosos y de alta calidad que se mantienen húmedos y masticables”, dijo el director de producto y vicepresidente senior de ventas de MariMed, Ryan Crandall, en un comunicado de prensa.

“Para muchos de nosotros, los brownies caseros fueron nuestra primera prueba de los comestibles con cannabis. Bubby’s recrea y eleva esa experiencia nostálgica, infundiendo cannabis de espectro completo y calidad artesanal en recetas atemporales, para un efecto fiable que recuerda a tiempos más sencillos”.

Jóvenes no serán detenidos por llevar hierba en algunas zonas de Londres

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Londres, Inglaterra
Londres, Inglaterra

Los menores de 25 años que se encuentren en posesión de pequeñas cantidades de hierba en los distritos de Lewisham, Bexley y Greenwich de la ciudad de Londres no serán apresados por la policía local. Todo lo contrario, recibirán ayuda especializada, desde asesoramiento sobre los daños de las drogas hasta protección contra la explotación. De hecho, según la información publicada por el Telegraph, los infractores serán trasladados a sus hogares.

El consumo de marihuana en la isla europea no es tan masivo como en otras latitudes. En 2019 la cannabis fue agregada a la lista de posibles medicamentos que puede ser entregado por la institución de salud del país. El problema es la percepción sobre el tipo de consumidor. Si un Beatle cultiva marihuana no es lo mismo que un afro descendiente en un barrio humilde.

Todo esto se encuentra dentro del marco de un plan piloto respaldado por el alcalde Sadiq Khan, que busca terminar con la criminalización de usuarios recreativos en la capital de Inglaterra. Un portavoz de la alcaldía confirmó que estaba “participando activamente en las discusiones en torno a este plan“, y esperando la aprobación final para la financiación.

El plan no fue puesto en marcha por Khan, sino por el alcalde de Lewisham, Damien Egan, que encargó un informe a la ONG de reforma de las drogas Volteface, visto por VICE World News, sobre las repercusiones negativas de la criminalización de los jóvenes por delitos menores relacionados con el cannabis en el distrito.

Sadiq Khan, alcalde de Londres.

El informe, que sirvió de guía para el nuevo plan piloto en la capital, reveló que los jóvenes negros del distrito del sureste de Londres tenían 2,4 veces más probabilidades de ser detenidos y registrados en busca de drogas, y que 9 de cada 10 procedimientos por drogas iniciados contra jóvenes en Lewisham eran por posesión de cannabis. El informe afirma que los jóvenes negros de Lewisham se ven “desproporcionadamente afectados por la vigilancia policial de las drogas y más negativamente por los delitos de drogas de bajo nivel“.

“Los jóvenes negros con los que hablaron los autores se sienten señalados, lo que conduce a la privación de derechos y a la desconfianza en la policía”, dice el informe. “Hacer pasar a los jóvenes negros por el sistema de justicia penal no aborda las causas profundas de por qué alguien podría estar en posesión de drogas, y una huella de la justicia penal podría arruinar las perspectivas futuras, lo que podría conducir a un ciclo de criminalidad”.

Los planes londinenses se basan en programas similares de desviación de las detenciones por consumo de drogas que se están aplicando en todo el Reino Unido, como en Thames Valley, West Midlands y Avon y Somerset. Estos programas, el primero de los cuales se puso en marcha en 2016, han logrado reducir los daños causados por las drogas y la criminalización innecesaria. También fueron respaldados por la nueva estrategia de drogas del gobierno publicada en diciembre.

¿Cuáles son las diferencias entre un vaporizador de convección o de conducción?

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En esta nueva y valiente era de la marihuana medicinal y recreativa -o al menos con ojos más relajados-, muchas personas eligen ahora el cannabis en lugar de los medicamentos recetados para tratar el dolor, la ansiedad y otras dolencias. Otros, aunque quisieran, no lo hacen por la necesidad de fumar la hierba. Aunque existen diversas alternativas de consumo, una de las que ha tomado más popularidad es el vaporizador, enfrentándose así a piezas lujosas, caras y otras no tanto. ¿Cómo saber cuál es mejor o cuál no?

Todo dependerá de tu estilo de vida y nivel de consumo. ¿Cuándo consumes? ¿Cuánto consumes? ¿Por qué consumes? ¿En dónde? son preguntas claves para tomar tu propio tipo de alternativa de vaporizador para consumir. Si eres una persona que le gusta consumir en casa, quizás compartir y tienes un alto nivel de consumo, es probable que te guste más uno de convección. Si necesitas algo más portable, que resista durante un día de consumo medio, es probable que te sirva más uno de conducción.

La diferencia está en el método que se calienta la hiebra. Los vaporizadores de convección calientan la hierba o los concentrados indirectamente con una corriente de aire caliente forzada hasta que se libera el vapor con un tiraje directo. En cambio, los vaporizadores de conducción utilizan calor directo para vaporizar el material, sin un ventilador. Una superficie calentada, pero no una llama, toca realmente la hierba o el extracto para crear vapor que sale recién cuando aspiras.

La gracia de los vapirazadores es que la hierba no hace combustión, eso no sólo permite que se conserve gran parte del sabor del cogollo, también te elimina el factor de carbonización que entra a tus pulmones cuando se hace la combustión con fuego y todos los gases que vienen del encendedor o fuego a madera.

Los problemas de cada uno

Con la mayoría de los vaporizadores de convección, cargas la hierba en una cámara extraíble que se encuentra dentro o en la parte superior del dispositivo. Una vez que el vaporizador alcanza la temperatura deseada, colocas o insertas la cámara de hierba y dejas que se caliente durante aproximadamente un minuto antes de vaporizar. El siguiente paso depende del tipo de vaporizador de convección que utilices.

La mayoría de los vapeadores de convección siguen siendo modelos de sobremesa, y hay dos tipos principales de unidades: estilo globo y estilo látigo. Algunos tienen múltiples accesorios, por lo que se pueden utilizar de cualquier manera. Con un vaporizador de estilo globo, se conecta un globo a la cámara de hierba y se enciende el ventilador para forzar el aire caliente a través de la hierba. Esto crea vapor que llena el globo. Una vez lleno, se retira el globo, se apaga el vaporizador y se disfruta a gusto. Con un vaporizador de convección tipo látigo, no hay ventilador. En lugar de eso, respiras lentamente a través del látigo para que la fuerza de tus pulmones atraiga el aire caliente a través de la hierba, hacia arriba a través del tubo, y hacia tu boca.

Los vapos de conducción requieren que la hierba molida se empaque firmemente en una cámara de calentamiento integrada donde entra en contacto directo con la bobina de calentamiento. Con sólo pulsar un botón, la unidad alcanzará la temperatura establecida en cuestión de segundos, proporcionando una calada inmediata. Es un proceso mucho más rápido y sencillo en comparación con el vapeo por convección.

Sin embargo, la mayoría de los vaporizadores de conducción no calientan la hierba de manera uniforme. El material más cercano a la bobina se calienta más, liberando la mayoría de sus ingredientes activos inmediatamente, mientras que la hierba más alejada queda prácticamente intacta. Para evitar el desperdicio, tendrás que abrir la cámara varias veces durante una sesión para remover la hierba.

El típico vape de conducción es pequeño y portátil. Algunos modelos necesitan ser enchufados a la pared, pero la mayoría de las unidades más nuevas utilizan baterías recargables. La duración de la batería, en su mayor parte, está directamente relacionada con la calidad de construcción de la unidad. En otras palabras, se obtiene lo que se paga.

Como los vaporizadores de conducción son relativamente baratos, hay muchos modelos en el mercado. Algunos sólo tienen unos pocos ajustes de temperatura disponibles, pero algunas de las unidades de más alta tecnología ofrecen controles precisos que están a la par con los vaporizadores de convección, permitiéndote marcar la temperatura para dirigirte a cannabinoides y terpenos específicos.

Los vaporizadores de conducción estándar están diseñados para trabajar con hierbas secas o extractos, pero también hay unidades polivalentes que vienen con dos tipos de cámaras de vaporización dedicadas.

Nunca alcanzas la volada de combustión, pero…

Si bien, el vaporizador nunca te hará alcanzar una volada fuerte de bong o pito, sí te dará la posibilidad de quitarte lo nocivo que significa la combustión de estos. Las opciones y rangos de precios son varios, no te vamos a decir compra este u otro, pero sí te podemos decir que ya existe un estándar bastante bueno.

Tu decisión se debe basar en tu uso, estilo de vida y necesidades. Yo disfruto mucho de los volcanes de humo, pero no es algo que vayas a usar todos los días al despertar. Para eso, prefiero andar con uno de tamaño de una lapicera, que es discreto y me permite entrar a todos lugares.

¿Cuál de los dos prefieres? Coméntanos en la sección de comentarios.

Reglas más claras y bajo costo: El Silicon Valley de la cannabis en Oklahoma

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A lo largo y ancho de Oklahoma, un estado acérrimamente conservador de Estados Unidos, está creciendo un nuevo tipo de cultivo que se está apoderando de viejos gallineros, parques de remolques y campos donde solía pastar el ganado.

Al lado de una iglesia pentecostal en la pequeña ciudad de Keota, el olor de la marihuana flota en el aire del Dispensario G & C. Variedades con nombres como OG Kush y Maui Waui se venden a 3 dólares el gramo, una cuarta parte del precio en otros estados.

Al final de la calle, hay un cultivo de interior situado en una zona residencial cerca de casas móviles. Este es uno de los 40 que hay en esta ciudad de apenas 500 habitantes. “Puede parecer extraño, pero aquí es donde está la acción”, dice Logan Pederson, de 32 años, que se trasladó este año de Seattle a Oklahoma para gestionar la pequeña granja de una empresa llamada Cosmos Cultivation.

Desde que el Estado legalizó la marihuana medicinal hace tres años, Oklahoma se ha convertido en uno de los lugares más fáciles de Estados Unidos para abrir un negocio de hierba. El estado cuenta ahora con más tiendas de cannabis al por menor que Colorado, Oregón y Washington juntos, y en octubre pasado eclipsó a California como el Estado con el mayor número de granjas de cannabis con licencia, que ahora son más de 9.000. Todo esto con una población de sólo una décima parte de la de California.

No digamos que en Oklahoma sea un lugar que consuma poca hiebra, porque sí consumen bastante, pero las dudas están sobre si realmente es tanto como lo dicen las cifras de producción. Especialmente, porque el estado no ha legalizado el uso recreativo de la marihuana. En parte, este boom existe por las normas bastante laxas sobre quién puede obtener una tarjeta médica. Según cifras oficiales, alrededor del 10% de los casi cuatro millones de residentes de Oklahoma tienen una, la mayor cantidad de cualquier otro Estado.

Emprendimiento fácil

Impulsados por las bajas barreras de entrada y un enfoque bastante indiferente por parte de las autoridades estatales, los empresarios de la hierba han llegado a Oklahoma desde todo Estados Unidos. Empezar cuesta sólo 2.500 dólares, en comparación con los 100.000 dólares o más que cuesta Arkansas. Y Oklahoma, un estado que desde hace mucho tiempo tiene una postura de mano dura contra la delincuencia, no tiene límites en cuanto al número de dispensarios que pueden vender marihuana, el número de granjas de cannabis o incluso la cantidad que puede producir cada granja.

Este crecimiento ilimitado ha enfrentado a los ganaderos y agricultores tradicionales con esta nueva generación de cultivadores. Grupos que representan a ganaderos, agricultores, alguaciles y fumigadores se unieron recientemente para pedir una moratoria sobre las nuevas licencias. Entre los motivos citaron la subida de los precios de la tierra, las explotaciones ilícitas y las tensiones en el suministro de agua y electricidad en las zonas rurales. En algunas partes, las nuevas granjas de interior están utilizando cientos de miles de galones de agua.

Pero una moratoria no es probable, dijo Adria Berry, el director de la Autoridad de la Marihuana Médica de Oklahoma, que supervisa la industria que reportó casi 138 millones de dólares en ingresos por impuestos al por menor, estatales y locales este 2021 en la venta de cannabis.

La Sra. Berry, una de las primeras opositoras al cannabis medicinal, dice que el sector ha llegado para quedarse y que la ley estatal sobre la marihuana impide a su organismo limitar el número de nuevas licencias que aprueba. Sobre el terreno, eso significa que el número de negocios de cannabis de Oklahoma sigue aumentando.

El Sr. Pederson, llegado de Seattle, había servido en el ejército y estaba buscando una nueva carrera cuando se enteró a principios de este año del cultivo de cannabis en Oklahoma. A pesar de ser nuevo en la industria, se trasladó por su cuenta a Keota para supervisar la pequeña granja de cinco personas, que, según dijo, suministraba a los dispensarios del estado.

Los signos del crecimiento explosivo son difíciles de pasar por alto. Ahora hay ciudades con muchos más dispensarios que tiendas de alimentación. Y las explotaciones de cannabis superan en número a las de trigo y algodón. La industria también ha creado miles de puestos de trabajo en un estado que sigue siendo uno de los más pobres del país. Los partidarios de la industria también argumentan que el enfoque menos punitivo de la posesión de marihuana y otras drogas, junto con otras reformas de las sentencias, ha aliviado la presión sobre las prisiones del Estado.

Ed Keating, director de datos de Cannabiz Media, que sigue la evolución del sector del cannabis, comparó los costes de puesta en marcha en Oklahoma con los de Connecticut, un estado con una población similar. Allí, las licencias de cultivo suelen costar unos 50 millones de dólares y puede costar más de 10 millones de dólares comprar un dispensario.

Las grandes empresas de marihuana han optado por no participar -por ahora- en el boom de Oklahoma, añadió el Sr. Keating, optando en cambio por estados donde el acceso al mercado está restringido y es mucho más costoso. “Estos dispensarios familiares prestan un servicio igual que la tienda de licores local o el lavado de coches local”, dijo.

¿Apertura al mercado negro?

Pero a diferencia de los negocios locales, donde los clientes suelen ser residentes, los críticos afirman que los cultivadores de Oklahoma están produciendo mucha más marihuana de la que se puede vender en el estado y están alimentando los mercados ilícitos de todo el país.

Debido a los bajos costes de las licencias, la mano de obra y la tierra, los cultivadores pueden producir cannabis por tan sólo 100 dólares por 450 gramos de hierba, algo así como 85 mil pesos chilenos. Luego pueden dar la vuelta y venderla por entre 3.500 y 4.000 dólares en California o Nueva York, dijo Mark Woodward, un portavoz de la Oficina de Narcóticos de Oklahoma. “El margen de beneficios es astronómico si puedes trasladar tu operación a Oklahoma y salirte con la tuya”, dijo el Sr. Woodward sobre los cultivadores de Oklahoma que sirven a los mercados de otros lugares violando las leyes estatales y federales.

A pesar de que el mercado está saturado, cree que la industria del cannabis en el estado está todavía en sus inicios. Los activistas han comenzado a organizarse para conseguir un referéndum en la votación del próximo año que legalice el uso recreativo de la marihuana. Ello podría reforzar a los cultivadores del estado, que, según la Sra. Tischauser, podrían tratar de satisfacer la demanda de la vecina Texas, donde los legisladores se han resistido a la plena legalización del cannabis.

Para los críticos del enfoque de Oklahoma hacia la marihuana, eso sería un movimiento en la dirección equivocada.

Los grandes productores de cannabis caen y los medianos suben

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Los productores de cannabis en Canadá siguen creciendo. A pesar de la pandemia por el Covid-19, la industria de la marihuana ha mostrado su resilencia, creciendo de manera sostenida tras su legalización a finales de 2018. Prueba de ello son los resultados en las ventas de las empresas medianas y grandes.

Si comparamos el tercer cuarto con el último del año 2021, Auxly, Aleafia y Cronos han aumentado su venta por sobre el 20%. De hecho, Auxly Cannabis fue nombrado por el sitio MJBizDaily como la empresa que venció a todos en la industria en 2021. La empresa fue la que más mercado ganó en Canadá, incluso por sobre las más grandes como Tilray o Canopy Growth. Duplicó con creces su participación en las ventas récord de cannabis en Canadá ese año, mientras que competidores como Canopy Growth, con sede en Smiths Falls, y Tilray, con sede en Nueva York, tuvieron grandes dificultades.

En ese sentido, la tabla de ventas de productos de cannabis en Canadá se vió algo así al revisar el tercer cuarto con el cuarto: Auxly +35%, Aleafia +31%, Cronos +25%, Organigram +7%, Sundial -3%, Pure -6%, Hexo -8%, Canopy -12%, Tilray -20% y Aurora -23%.

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