Luxemburgo es el primer país de Europa que legaliza el cultivo y el consumo de cannabis

Una legalización "puertas adentro", es la propuesta de Luxemburgo para flexibilizaar la regulación sobre la cannabis y alejar a los usuarios del mercado ilegal.

0

Los adultos de Luxemburgo podrán cultivar hasta cuatro plantas de cannabis en sus casas o jardines, en virtud de una ley que lo convertirá en el primer país de Europa en legalizar la producción y el consumo de esta droga. El anuncio realizado el viernes por el gobierno luxemburgués supuso un cambio fundamental en el enfoque del país sobre el consumo y el cultivo de cannabis con fines recreativos, a la vista del fracaso de la prohibición para disuadir del consumo.

Según la legislación, los mayores de 18 años podrán cultivar legalmente hasta cuatro plantas de cannabis por hogar para uso personal. También se permitirá el comercio de semillas sin ningún límite en la cantidad o los niveles de tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo. El gobierno dijo que será posible comprar semillas en tiendas, importarlas o comprarlas por Internet.

También se pretende permitir la producción nacional de semillas con fines comerciales, pero los planes para una cadena de producción nacional y una distribución regulada por el Estado se han retrasado por la pandemia de Covid.

El ministro de Justicia, Sam Tanson, describió la modificación de la ley sobre producción y consumo nacionales como un primer paso. “Pensamos que teníamos que actuar, tenemos un problema con las drogas y el cannabis es la droga que más se consume y es una gran parte del mercado ilegal”, dijo.

“Queremos empezar por permitir que la gente lo cultive en casa. La idea es que un consumidor no se encuentre en una situación ilegal si consume cannabis y que no apoyemos toda la cadena ilegal desde la producción hasta el transporte y la venta, donde hay mucha miseria. Queremos hacer todo lo posible para que cada vez más personas se alejen del mercado negro ilegal”.

Para los cultivadores a domicilio, el lugar de cultivo de sus cuatro plantas se limitará al lugar de residencia habitual, en el interior o en el exterior, en un balcón, terraza o jardín. Se mantendrá la prohibición legal de consumir y transportar cannabis o productos de cannabis en público y se mantiene la prohibición de comerciar con cannabis o productos de cannabis que no sean semillas, ya sea a título gratuito o a cambio de una remuneración. Sin embargo, en virtud de una suavización de la ley, el consumo y el transporte de una cantidad de hasta 3 gramos ya no se considerará un delito, sino que se clasificará como una falta.

Fuentes del Gobierno afirmaron que la legislación está impulsada por el deseo de liberalizar el consumo y el cultivo “dentro de las propias cuatro paredes”. La medida es el primer paso de una nueva regulación más fundamental del manejo del cannabis por parte del Estado, diseñada para mantener a los consumidores alejados del mercado ilegal.

Está previsto un sistema de producción y distribución regulado por el Estado para garantizar la calidad del producto, y los ingresos procedentes de las ventas se invertirán “principalmente en la prevención, la educación y la asistencia sanitaria en el amplio campo de las adicciones”, según fuentes gubernamentales.

Luxemburgo se unirá a Canadá, Uruguay y 11 estados de Estados Unidos en el incumplimiento de una convención de la ONU sobre la fiscalización de estupefacientes, que compromete a los firmantes a limitar “exclusivamente para fines médicos y científicos la producción, fabricación, exportación, importación, distribución, comercio, empleo y posesión de drogas”, incluido el cannabis. Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en crear un mercado nacional legal de marihuana cuando legalizó la droga en 2013, y Canadá hizo lo propio en 2018.

Publicidad
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments