Paul McCartney tiene un huerto secreto con marihuana

No todo es música para Paul McCartney. “También hay que relajarse”, dice en su libro, donde también confiesa que para eso está la marihuana. Según información recogida por La Vanguardia, que en su interés de consumir productos orgánicos también incluyó a su granja un par de semillas de cannabis.

Desde que adquirió su finca en Peasmarsh, en Inglaterra, se dispuso a establecer un modelo de cultivo sostenible sin pesticidas químicos ni fertilizantes, a pesar de que en un principio contó con la oposición y el rechazo de los agricultores locales, que estaban convencidos de que sus campos llevaban años muertos.

Me volví orgánico hace más de 20 años. Cuando compré la granja había algunos campos donde mis muchachos decían: ‘No hay gusanos en estos campos. No hay vida’. Y recuerdo que yo les dije: ‘Eso es porque habéis estado usando siempre pesticidas y fertilizantes’. Y pensé: ‘Está bien, esto es un desafío, vamos a volvernos orgánicos’.

El músico, de 79 años, ha declarado que entre las plantas que crecen en su propiedad se encuentran varias plantaciones de cáñamo, que es legal para cultivar en el Reino Unido si se obtiene una licencia. El cáñamo, técnicamente, proviene de la misma planta que el cannabis, pero tiene una menor concentración de la sustancia química THC, el principal compuesto psicoactivo de la planta. Y también se utiliza para fabricar productos como telas, cosméticos, cuerdas, tintas de imprenta, conservantes de madera, detergentes, jabones y aceite de iluminación.

Se trata de uno de los últimos experimentos de McCartney, que además le está suponiendo algún que otro quebradero de cabeza. El británico, que está cumpliendo a rajatabla la ley, cultiva el cáñamo junto a otros sembrados de centeno, guisantes y trigo. “Lo más curioso con las regulaciones del gobierno es que tienes que mantenerlo en un lugar donde la gente no pueda verlo porque todos los jóvenes vienen y lo roban“, ha explicado. Así que McCartney tiene que esconder las plantas de cannabis para que los adolescentes locales no las roben.

Paul también es famoso por fabricar su propia cerveza, que envía cada año a sus amigos famosos, incluido el guitarrista de los Rolling Stones, Keith Richards, y ha revelado que la llamó Old Stinkhorn porque le divertía la seta con forma fálica del mismo nombre que vio mientras montaba a caballo con su difunta esposa Linda.

En el podcast River Cafe Table 4, dijo: “Hacemos nuestra propia cerveza. A lo largo de los años, me enteré de que un vecino vendía un terreno contiguo al nuestro, así que fui a uno de ellos y le dije: ‘He oído que vendes un jardín de lúpulo…’ Para resumir la historia, lo conseguí y entonces pensé: ‘Tengo que empezar a cultivar lúpulo’, porque la región en la que nos encontramos, en Sussex, era una gran zona de cultivo de lúpulo”.

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